jueves, 22 de junio de 2017

Intentando cambiar el mundo (Entrevista a Gabriel Gómez)


Hoy volvemos a tener una nueva entrevista con alguien que conocí como ponente de una charla en TEDxGranVía en Madrid.

Se llama Gabriel Gómez, y me sorprendió que alguien tan joven nos hablara del mundo del marketing y de la empresa, resaltando la importancia de las personas, los valores, la pasión en el liderazgo y la creencia de que «la sonrisa» y «el mirar al ojos» son fundamentales para comunicar.  Estos mensajes no usuales en el mundo de la empresa, son los que me hicieron ver en él a una persona sobresaliente que puede aportar mucho a El podio de los triunfadores.

Él se define como “comunicador y utópico”, pensando que debemos de hacer de la utopía una realidad. Pero esta fantástica definición se puede ampliar diciendo que Gabriel es Comunicador de profesión y convicción; Director de Comunicación en ISAVIA consultores,   Consultora especializada en coaching y el desarrollo y formación de PERSONAS y empresas;  colabora semanalmente en el programa AFTERWORK de Capital Radio, colabora en el blog de INFOEMPLEO como experto en comunicación, y es Director y presentador de @PasionYTalento, programa de radio de @ondacro de PRNOTICIAS.


Este es Gabriel Gómez profesionalmente pero, ¿quién es personalmente?

En primer lugar Jesús muchas gracias por tu cariñosa presentación y por darme la oportunidad de contar un poco de mí y de mi visión de la comunicación y el marketing. La verdad es que Gabriel profesional y Gabriel persona es muy similar, de hecho es imposible separarles o diferenciales. Intento ser coherente con lo que hago y digo en mi día a día. Creo que es la base para poder vivir tranquilo, sin sobresaltos. Evidentemente tengo y cometo mis fallos y esos son los que me enriquecen como persona y como profesional.

Tanto personal como profesionalmente intento rodearme de buenas personas y tengo la suerte de acertar en la mayoría de los casos.


Una de tus frases favoritas es «hagamos de la utopía una realidad», y además eres de los que creen que un mundo mejor es posible. ¡Dinos cómo!

La verdad es que esa frase me acompaña ya desde hace muchos años y nació en un momento de reflexión en Fuerteventura de donde es parte de mi familia. Fue una reflexión mirando el mar y pensando en lo que estaba sucediendo en la sociedad. Estoy convencido en la bondad de las personas, pero esta bondad es difícil de mantener. Creo que las buenas personas se llevan más palos por parte de la sociedad que las que no son tan buenas. Me he dado cuenta que hay más buenas personas de las que creemos. Todos tenemos los referentes típicos pero hay muchas buenas personas que nos acompañan día a día y no están tan lejos.

¿Hacer de la utopía una realidad? No es fácil, yo en su día quise cambiar el mundo a lo grande y me llevé una gran desilusión y alguien muy sabio me dijo: cambia primero tú, quiérete tú, después ayuda a los que te rodean e irás cambiando poco a poco el mundo.

Eso es lo que hago día a día, gracias a mi pasión por la comunicación intento cambiar el mundo.

Hay quien dice que es un brindis al sol pero es algo aterrizado, real y capaz de dar resultados a medio / largo plazo. El cambio está en cada uno y solo si estamos plenamente convencidos de querer hacer ese cambio lo llevaremos a cabo.


¿Cómo ves el mundo de la empresa actualmente?

Por suerte el mundo de la empresa está cambiando, hay muchas empresas que apuestan por el cambio que la sociedad lleva reclamando años. Ponen a las personas en el centro de la organización y ya no hablan de capital humano sino de talento. Pero permíteme Jesús que de un toque de atención, no todo es color de rosas en este cambio. Hay muchas empresas que aún no han dado ese paso, y otro elemento que me gustaría destacar es que algunas dicen que están haciendo ese cambio y no es un cambio real, a la hora de la verdad, algunas compañías aún siguen tratando a los empleados como capital humano (expresión que aprendí en mi época de estudiante de economía), aunque de puertas para fuera se llena la boca de valores y empleados o personas.


Dices: “No se puede ser mejor líder que persona”. ¿Cómo tiene que ser una persona para ser líder?

Realmente esta frase no es mía, es una frase que empecé a escuchar en ISAVIA Consultores y que decimos mucho todo el equipo, la verdad es que resume perfectamente las acciones que tomo cada día. Si hablamos de liderazgo permíteme que te de mi visión, creo que un líder debe tener una gran dosis de humildad y de empatía con las personas a las que dirige. Me refiero a saber cómo se puede sentir la persona ante una situación u otra. Actuar en consecuencia con lo que cree y lo que siente y ser fiel a sus principios. Hay muchos líderes que olvidan que en el pasado quizá pasaron por un puesto inferior y que quizá algo que le dijo su superior le sentó mal. No hay que olvidar nunca de dónde venimos para poder seguir avanzando.


Paloma Fuentes, Directora del Proyecto de Felicidad Estratégica de Mahou-San Miguel, en una entrevista tuya, lanzó este fantástico mensaje: «da igual en el momento que estéis, podéis ser fuente, canal o embalse. Todos tenemos algo que aportar siempre». ¿Qué opinas?

Estoy 100% de acuerdo con Paloma, lo cierto es que siempre estamos aportando algo, incluso cuando pensamos que no lo hacemos. Si me permites llevar esto a mi terreno de la comunicación yo diría que todo comunica. Los que nos leen pueden pensar ahora mismo si su forma de vestir, si su actitud mientras leen o si su gesto de la cara es de una manera o de otra, eso es comunicación y eso aporta información y cambia entornos. Cada persona puede aportar en mayor o menor medida algo a la sociedad y estoy convencido de que si fuésemos más conscientes de esto, mucho de lo malo que pasa en la actualidad, no pasaría.


Otra frase tuya: «la sonrisa» y «el mirar al ojos» son una primera forma de comunicar. ¿Crees que esto es una práctica en el mundo de la empresa?

Quizá en las antiguas empresas eso no se lleve. Es cierto que en alguna ocasión me han tachado de ñoño al utilizar este tipo de expresiones dentro de la empresa. Pero como en todo, los resultados se ven a largo plazo. Simplemente hay que hacer la prueba. Levantarse y empezar el día sonriéndonos a nosotros mismos y a partir de ahí regalar sonrisas sin esperar nada a cambio… Quizá el resultado lo veamos antes de lo que pensamos y estoy convencido que será positivo.

En cuanto a la mirada me parece fundamental, una conciencia tranquila puede mirar a otra a los ojos, con calma y con la seguridad de estar haciendo las cosas bien. Quizá es algo muy filosófico pero estoy convencido que haciendo las cosas bien se puede mirar a los ojos a las personas y también te diré que eso es lo que suelo decir cuando hablo de redes sociales. No podemos perder esa parte humana de hablar, de tocarnos, de mirarnos… 


Dices que crees en la magia de las personas. ¿Cuál es tu propia magia?

Creo firmemente en la magia de cada uno y cada una. ¿Mi magia? Quizá el hacer las cosas que creo con todo el corazón. Quizá mi magia resida en la pasión que le pongo a las cosas que hago. La sensación que siento por dentro es la de un fuego interior que me permite inundar una sala o conectar con la persona que tengo enfrente.


A parte de la comunicación, ¿qué otras cosas te apasionan o a qué dedicas tu tiempo libre?

Me gusta mucho pasar tiempo con mi familia, es uno de mis pilares inamovibles. Mi familia es la que me recoge cuando me caigo, la que me aconseja cuando lo necesito y la que me anima a seguir hacia delante cuando flaquean las fuerzas.

Me gusta ir al gimnasio bastante a menudo, me sirve para sentirme bien conmigo mismo física y mentalmente.

Me gusta mucho viajar, ir a Fuerteventura para poder desconectar de la vorágine de Madrid, conectar con mis antepasados, es una isla que recomiendo totalmente, permite disfrutar del mar, de la naturaleza, de la calma y la tranquilidad es una vuelta a lo básico. El perfecto ejemplo de eso que en su día estuvo tan de moda y que creo que debemos recuperar «el reduce, recupera y recicla».

Otro de mis hobbies y que hago menos de lo que me gustaría es viajar a Vitoria (ciudad en la que viví 6 años de mi infancia).

No me gustan las excentricidades, me considero una persona muy normal y con gustos muy normales.


¿Cuáles son las cinco cosas más importantes para ti?

Cuidar a los seres queridos.
Ser coherente con lo que hago.
Desarrollar un trabajo en el que me sienta a gusto.
Rodearme de buenos amigos y profesionales de los que poder aprender.
Equivocarme para aprender de esos errores.


¿Qué valores crees que deben ser prioritarios en la vida?

La honestidad creo que es un valor que debería recuperarse. Quizá haya muchos valores que hayamos perdido con el tiempo pero creo que la honestidad es un valor que debe recuperarse en su esencia.

Otro valor es la generosidad y es cierto que los españoles somos muy generosos pero depende en qué. Creo que el concepto de generosidad se ha desvirtuado y hay quien se aprovecha de una persona generosa para su propio interés y este no es el concepto de generosidad.


¿Qué es la felicidad para ti?

Para mí la felicidad es sentirse pleno, antes mencionabas a Paloma Fuentes y la verdad es que quizá si me escuchase me corregiría pero para mí, es eso. Y sentirse pleno no pasa por tener la cuenta corriente llena de cifras de más de 6 dígitos. Sentirse pleno para mí es quererse a uno mismo, que los que te rodean te quieran y dar lo mejor de uno mismo a la sociedad o por lo menos intentarlo. 


¿Eres feliz?

La verdad es que sí, intento siempre buscar mejorar mi felicidad día a día y la de quienes me rodean.


¿Qué errores crees que cometen los jóvenes en su camino hacia su futuro?

¿Nosotros los jóvenes? Estoy de broma, creo que hay mucha impaciencia generalizada, no solo de los jóvenes. Permíteme que te de mi punto de vista, a veces culpamos a una generación únicamente y no digo que no tengan parte de razón, creo que cuando somos jóvenes cometemos muchos errores y no sabemos aprender de ellos, nos los tomamos como fracasos en lugar de como aprendizajes. A medida que vamos creciendo nos encontramos con otro problema y es que esos fracasos te endurecen, te hacen comportarte como te trataron a ti… Es por esto que digo que no cometen errores los jóvenes sino también los menos jóvenes. Las generaciones más senior deben recordar de donde vienen, no perder nunca esa referencia es fundamental para aportar a la sociedad y a las nuevas generaciones.


¿Cómo se puede hacer de la vida algo grande?

Con pequeños gestos, ya decía que con una simple sonrisa podemos cambiar nuestro universo más cercano. Cada acto que hacemos puede ser algo grande. No es necesario irse a un país que necesite voluntarios, por desgracia hay mucha gente que necesita ayuda a nuestro alrededor y cuando hablo de ayuda, hablo de conversación, de escucha, de apoyo… Quien tenga la oportunidad de hacer algo fuera genial, quien no tenga la oportunidad puede hacer cosas muy grandes a menor escala. Hacer la vida más grande es como una bola de nieve que se va nutriendo con cada pequeño gesto que hacemos y que hacen los que nos rodean.


Llegar al podio de los triunfadores yo lo defino como el lugar donde uno se siente satisfecho consigo mismo. ¿Qué es para ti llegar al podio de los triunfadores?

Pues coincido plenamente con tu visión. Pero permíteme que redefinamos el concepto de triunfo, triunfar es conseguir éxitos y triunfar también es conseguir fracasos, convivir con ellos y saberlos gestionar. El verdadero triunfo llega cuando la persona sabe y es consciente de que cualquier situación que se le plantee le puede aportar algo positivo en la vida.


¿Crees que ya has conseguido tus sueños?

No, nunca. El momento que deje de soñar será cuando me preocupe. Creo que el humano no puede perder la capacidad de soñar. Hay obras que hablan del espíritu Peter Pan. Yo sigo soñando cuando veo películas, me ilusiono cuando oigo una canción, cuando conozco a una persona que me irradia magia, cuando trabajo con profesionales que me aportan todo su conocimiento sin esperar nada a cambio.

Soñar es una de las cosas más bonitas que hay, soñar permite crear nuevos mundos, marcarse nuevos objetivos y plantearse nuevos retos que alcanzar.


¿Qué consejos darías  a quien también persigue sus propios sueños?

No me considero una persona para dar consejos, quizá puedo contar lo que yo hago y hasta el momento no me ha ido mal.

Cuando persigues tus sueños muchas veces aparece la sensación de tirar la toalla, ante esto le diría a la persona que no desfallezca nunca. Que no deje de soñar.

A veces en los sueños, idealizamos las cosas y tenemos que tener la suficiente experiencia de vida como para saber que no tienen que cumplirse literalmente, pero sí hay que trabajar día a día por que se parezca lo más posible a eso que soñamos.

También le diría que se apoyase en los seres queridos, en la familia, amigos, compañeros… No podemos alcanzar nuestros sueños solos. Es probable que al compartir nuestro sueño pueda hacer soñar a otra persona o personas que tenemos cerca y esta o estas nos ayuden a alcanzarlo.


¿Lanzarías algún mensaje contundente a quienes lideran las empresas?

Quizá le diría “Hagamos de la utopía una realidad” sé que la frase se puede entender de muchas maneras, pero en el terreno de la empresa, diría que ese líder coja lo bueno del modelo antiguo, que coja lo bueno de los nuevos modelos de empresa, que busque a esas personas que pueden dar lo mejor de sí mismas y que la empresa también de lo mejor de sí misma a los empleados, pero también a la sociedad…

Quizá suene muy utópico pero creo que este es el camino para ser todos felices. No es un camino fácil, hay que tener pleno convencimiento de querer cambiar las cosas y también hay que hacer porque eso ocurra.


Fantásticos los mensajes que nos deja Gabriel Gómez en esta entrevista. Se nota que es un gran comunicador que transmite con fuerza y sentimiento. Y como dice él, ¿Por qué no podemos aportar cada uno nuestro granito de arena para cambiar el mundo?  ¿Por qué no podemos regalar sonrisas sin esperar nada a cambio? ¿Por qué no podemos dar lo mejor de uno mismo a la sociedad? ¿Por qué no podemos hacer de la utopía una realidad?

Yo, como Gabriel,  creo que sí podemos, sacando de cada uno de nosotros esa magia que escondemos en nuestro interior.

Muchas gracias Gabriel por tu generosidad al concedernos esta entrevista y dedicarnos parte de tu escaso tiempo. Tus palabras y tu mensaje son una fuente de inspiración para los lectores de El podio de los triunfadores, y una vez más descubre dónde está el verdadero triunfo y el verdadero éxito.


Por favor, no dudéis en compartirlo. La buena comunicación nos hace crecer. Muchas gracias.


sábado, 17 de junio de 2017

No dejes que nadie se acerque a ti...


...sin que al irse, se sienta mejor y más feliz. Mensaje que nos dejó la Madre Teresa de Calcuta y que sin lugar a duda alguna, ella practicaba en cada momento.

No dejes que nadie se acerque a ti, sin que al irse, se sienta mejor y más feliz.

Suena como muy bonito y además —sin detenerse a pensarlo—, parece que uno lo practica con todo el que se acerca a nosotros. Hasta puede que alguno crea que solamente el mero hecho de que alguien se acerque a él, le hará sentirse bien porque él es un tipo fantástico.

Alguno también pensará: ¡lo único que me faltaba, considerarme el culpable de la tristeza de quien tengo enfrente y preocuparme también de su alegría!

¡Si ese fuera nuestro objetivo cada día...!

La verdad, es que esta cita yo procuro llevarla siempre conmigo y la suelo utilizar en muchas charlas e intento ponerla en practica pero, ¿sabes la cantidad de veces que pienso si el que se ha acercado a mí, se va mejor y más feliz?

Me hace gracia cuando me acerco a alguien, le pregunto por su vida, le digo que le veo muy bien, y me responde: ¡tú que me miras bien! Y yo me pregunto: ¿es que hay otra forma de mirar a la gente?

Es esencial ponerle corazón a quien tenemos enfrente.

El no mirar, el no escuchar, el poner «cara de ajo», las malas contestaciones, el ignorar, el menospreciar, lógicamente nunca va a conseguir que quien se acerque a ti, se vaya mejor y más feliz.

Pero, tal vez uno tendría que darle además la vuelta a la cita y en vez de: no dejes que nadie..., podríamos decir: no te acerques a nadie, sin que al irte, se sienta mejor y más feliz. Interesante, ¿verdad?

Porque la mayoría de las veces que uno se acerca a alguien, es pare pedirle algo o para que nos solucione algún problema. Lamentablemente, cada vez hay menos gente que se acerque a alguien para interesarse por su vida, para animarle, para acompañarle, para darle cariño o para hacerle más feliz.

Menos mal, que siempre hay ejemplos en el día a día que nos hacen descubrir hasta dónde puede llegar aquello que sale del corazón.

El otro día nos invitaron a la celebración del 80 cumpleaños de una mujer fantástica. ¡No os podéis imaginar la gente que estaba allí y los que no pudieron asistir! Primero, una misa con la iglesia repleta de gente para sorpresa de ella y con una gran emoción que no podía contener, viendo a toda la familia, amigos, vecinos, además de parientes y allegados que venían de otras ciudades.

Cuando alguien llega a ser tan querido, ¿a cuánta gente habrá hecho feliz?

Ella creyó que la cosa quedaba ahí, pero la nueva sorpresa fue vernos de nuevo a todos —más de cien—, en un restaurante y recibiéndola con una canción. ¿Creéis que ella se sentó en su silla a disfrutar de la cena? No, ella fue uno por uno agradeciendo, besando, haciéndose fotos y abrazando a todos.

Fue un gran homenaje a alguien que ha dedicado su vida a no dejar que nadie que se acercase a ella, sin irse mejor y más feliz, sumándole además, el no acercarse ella misma a nadie, sin que al irse se sintiera mejor y más feliz.

Muy emotivo fue también, cuando uno de sus nietos le dedicó unas palabras, expresando lo que había visto en ella desde que nació: cariño, amor, generosidad, atención, entrega, sacrificio, alegría, sonrisas, construyendo familia y manteniéndola siempre unida.

No dejes que nadie se acerque a ti, sin que al irse, se sienta mejor y más feliz.

No te acerques a nadie, sin que al irte, se sienta mejor y más feliz.

Esto es llegar al podio de los triunfadores, dejando huellas imborrables que quedan grabadas en el corazón de cada uno con quien te has cruzado.

Muchas gracias por tu ejemplo, Salud.


¿No crees que este es el testimonio que tenemos que dar y por eso es fundamental compartirlo? Muchas gracias.


lunes, 12 de junio de 2017

Las cosas grandes empiezan siendo pequeñas (Entrevista a emprendedores)


Las cosas grandes empiezan siendo pequeñas” ¡Qué cierta es esta frase que preside el restaurante El arranque! El restaurante de Mónica y Javier, unos valientes emprendedores a quienes me ha parecido muy interesante hacerles una entrevista, para conocer el mundo de los negocios de cerca.

Ya llevo tiempo hablando de valentía, decisión, ánimo, esfuerzo, coraje, confianza en uno mismo, e incluso del riesgo en ese camino hacia el podio de los triunfadores. Un conjunto de acciones que se aúnan en la decisión de montar un negocio.

Nunca os he hablado de esos triunfadores ocultos —que con valentía y coraje—, dejan a un lado sus miedos y deciden montar un negocio confiando en sus dones, sus capacidades y en su propia fuerza y empeño, para ponerse al servicio de los demás.

Los llamo triunfadores ocultos, porque aunque nadie pueda pensar que ya han triunfado, para mí han dado el paso más importante, el de ver el vacío sobre sus pies y a pesar de todo saltar, porque confían en su fuerza y en ellos mismos. Cuando alguien toma esa decisión, ya es un triunfador y triunfa avanzando cada día, paso a paso, a pesar de los obstáculos del camino.

Arriesgarse, es triunfar. Y estos valientes emprendedores van directamente hacia ese podio de los triunfadores, y no solo porque quieran tener éxito en su negocio o ganar mucho dinero, sino porque en ese puzle de la vida, ponen su granito de arena para que el mundo sea mejor entregándose a sus clientes, con su trabajo, con el bien hacer, con la atención y con su sonrisa hacia cada uno de sus clientes, dejando una importante huella.

No me enrollo más, hoy los protagonistas son ellos y seguro que con sus palabras descubriréis su pasión, su entusiasmo, su sencillez y sus ganas de hacer sentir a cada cliente, lo que ellos sienten, en todo aquello que hacen.


¿Quién es Mónica y quién es Javier?
Mónica es una chica de 36 años que le gustan los retos,  que se divierte en su trabajo.
Javier es un chico de 30 años, muy cabezota y a la vez apasionado de su trabajo.

¿Por qué decidís montar un restaurante? ¿Es un acto de valentía o un sueño?
Para nosotros son las dos cosas, VALENTÍA Y SUEÑO. Dos cosas que van enlazadas. Decidimos montar nuestro propio restaurante después de haber dedicado muchas horas, veranos, fines de semana, Navidades y diferentes fiestas, para otros empresarios y cuando se nos presentó la oportunidad y pensamos: ¿Por qué no? 

¿Cuánto tiempo os llevó decidiros a abrir vuestro propio restaurante?
La verdad que muy poco, fue casi dicho y hecho.

¿Os ha resultado muy difícil  abrirlo?
La verdad es que nos ha supuesto mucho esfuerzo, con el gran apoyo de nuestra familia. 

¿Lo vuestro es experiencia, estudios o ambos?
Javier, está titulado en grado medio en cocina y gastronomía en el Hotel-Escuela en Madrid, habiendo hecho las prácticas en Kabuki, uno de los primeros restaurantes de cocina fusión «japonesa-mediterránea».
Mónica lo ha vivido desde pequeña. Su padre ya se movía en este mundo, habiendo trabajado en hoteles de 5* y en restaurantes como Kabuki, Umiko y Ramses.  

¿Qué es lo mejor y lo peor de tener un negocio propio?
Lo mejor es que es tuyo, que trabajas y mimas algo que es tuyo, pero sobre todo que nuestros clientes vengan a vernos y compartan su rato de ocio con nosotros.
Lo peor, que vives dentro de tu negocio y evidentemente el día que descansamos, lo dedicamos para mejorar, innovar y buscar los productos necesarios.

¿Merece la pena el riesgo que supone?
Sí, por supuesto y sin dudarlo.
En este duro camino, ¿se piensa alguna vez en abandonar?
No, nunca. Se piensa en resistir, persistir e insistir.

¿Cuáles son vuestros principales valores como personas? 
La familiaridad, la educación, la atención y el buen servicio.

¿Cuáles son vuestras principales cualidades y capacidades como profesionales?
Una de las cualidades de Javier, es su determinación para elaborar él mismo todas las salsas. Se niega en rotundo a utilizar salsas comerciales y cuida mucho los alérgenos e intolerancias.
Mónica, por su experiencia, sabe trabajar sola en barra y en sala. Trabaja bien bajo  presión, lo que puede conllevar que el local se llene de repente.
Nuestra capacidad como profesionales, es que los dos intentamos mejorar todo lo que se pueda apoyándonos el uno al otro. Trabajamos muy bien en equipo.

¿Cómo habéis hecho o cómo hacéis para que os conozca la gente?
La verdad es que cuando abrimos, íbamos tan justos de tiempo, que no hicimos publicidad ninguna, así que nuestros clientes son nuestra voz, los que nos recomiendan.

¿Qué le hace a un cliente elegir vuestro restaurante en vez de otro?
Nosotros creemos que hay muchas cosas enlazadas para que nos elijan, como la calidad del producto, amabilidad, limpieza, cercanía… Y los detalles. Todos nos quedamos siempre con los pequeños detalles que son los que marcan la gran diferencia.

¿Cuál es vuestra especialidad o especialidades?
La verdad que especialidades para nosotros son todas, pero lo más demandado es el pulpo braseado, nuestra moghamburguer, el chuletón, los mejillones cabreados  y los arroces.

Actualmente tenéis un menú diario a 9 euros pero, ¿qué menú especial de la carta proponéis para paladares exquisitos?
Para un menú especial, recomendaríamos nuestra ensalada del monte y nuestro bacalao en aceite confitado en ajitos y guindillas con su pil-pil.

¿Habéis cumplido ya vuestro sueño o todavía queda mucho camino que recorrer?
Esto solo es “El Arranque”.

¿Dónde os veis dentro de cinco años?
¡En una isla paradisíaca! (jajajaja). No, en serio,  en nuestro negocio luchando día a día y sintiendo de cerca la satisfacción de nuestros clientes.  

Llegar al podio de los triunfadores yo lo defino como el lugar donde uno se siente satisfecho consigo mismo. ¿Qué es para vosotros llegar al podio de los triunfadores?
Para nosotros es la confianza que los clientes han depositado en nosotros, porque ellos son los que hacen que podamos seguir luchando por nuestro sueño.

¿Qué consejo daríais a quien también quiere ver realizados sus sueños?
¡Que vayan a por él sin dudarlo!

Mónica y Javier tienen razón, las cosas grandes empiezan siendo pequeñas, y cuando “se resiste, se persiste y se insiste”, lo pequeño  acaba siendo GRANDE

El poeta Hesíodo decía: «Si añades un poco a lo poco y lo haces así con frecuencia, pronto llegará a ser mucho»

Muchas gracias y mucho éxito para estos emprendedores desde El podio de los triunfadores.


Muchas gracias también a mis lectores por estar aquí y no dudéis en compartirlo.



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